• El sector ha vendido su aceite en 2025 a una media de 3,58 €/kg frente a un aumento de los costes de producción, que ya superan los 4,50 €/kg.
• Las organizaciones agrarias denuncian que Jaén ha perdido 175.797 toneladas respecto a las cifras de la anterior campaña, una cifra superior a la producción total de países como Portugal o Grecia.
Jaén, 8 de mayo de 2026.- Las organizaciones representativas del sector agrario de Jaén COAG, Asaja y Cooperativas Agro-alimentarias, exigen al Ministerio de Hacienda la reducción inmediata al 0,0 de los módulos fiscales para el ejercicio 2025.
El sector denuncia que el actual índice del 0,26 es una “ficción jurídica” que obliga a miles de familias a tributar por beneficios inexistentes.
Con un precio medio de 3,58 €/kg y costes disparados, el agricultor asume una pérdida neta de casi un euro por kilo producido.
Incremento costes de producción
La viabilidad del olivar tradicional, mayoritario en la provincia de Jaén y el que más población mantiene en el territorio, se ha visto comprometida por un incremento asfixiante de los costes de explotación que Hacienda se niega a reconocer.
Ni siquiera han publicado, a las fechas que estamos, la orden que estable el índice de esos módulos, retrasando la tramitación de la Declaración de la Renta de miles de agricultores.
Mismo sistema de hace una década
Mientras el sistema de módulos permanece inalterado desde hace una década, y hay que demostrar en cada campaña que no tenemos esos beneficios, la mano de obra ha subido hasta los 63,76 euros por jornal tras la última actualización del convenio del campo.
Este encarecimiento, sumado al precio de fertilizantes y energía, sitúa el umbral de rentabilidad muy por encima de los precios de mercado actuales.
Caída de producción
A la crisis de precios se añade una caída de la producción, que en la provincia de Jaén ha sido de un 30 % respecto a la campaña anterior.
Las borrascas en momentos críticos de la recolección provocaron un final de campaña abrupto, impidiendo recoger gran parte de la cosecha prevista en los aforos.
Esta pérdida de más de 175.000 toneladas supone un golpe estructural que ninguna ayuda directa puede compensar si no va acompañada de justicia fiscal.
Muchas explotaciones apenas han podido recoger aceituna o lo han hecho con calidades inferiores debido a la meteorología, teniendo que afrontar igualmente el 100% de los costes fijos.
Otros sectores
Esta situación de asfixia se extiende también a otros sectores como a la ganadería de ovino, que se vio afectada por la muerte de miles de corderos en plena paridera, a causa de las borrascas.
Igual que al almendro, afectado por el clima en la campaña recogida en el verano de 2025.
Además, las organizaciones también advierten de que la pérdida de renta derivada de la caída de la producción está teniendo un impacto directo en las liquidaciones finales que perciben los agricultores por parte de las cooperativas.
A la reducción del volumen de aceite entregado se suma el incremento de los costes de funcionamiento de las propias cooperativas —energía, financiación, mano de obra, materiales y servicios industriales—, que también repercuten en los gastos asumidos por los socios. Esta combinación provoca que miles de olivareros reciban ingresos claramente insuficientes para cubrir los costes reales de producción, agravando aún más la falta de rentabilidad y la difícil situación económica que atraviesa el campo jiennense.