COAG, Asaja, UPA y Cooperativas Agro-Alimentarias, en unidad de acción, han vuelto a salir a la calle en Jaén, a pesar de las inclemencias meteorológica. Protestan contra Mercosur, los acuerdos comerciales bilaterales, los recortes a la PAC, la excesiva burocratización del campo, la falta de mano de obra y el escaso respaldo institucional a la agricultura y la ganadería de la provincia.

Jaén, 29 de enero de 2026.- Las inclemencias meteorológicas consiguieron frenar la protesta que, en unidad de acción, se ha celebrado hoy en Jaén capital, exigiendo dignidad para el campo y una apuesta decidida por el futuro de la alimentación, así como contra Mercosur.

Un centenar de vehículos agrícolas y medio millar de agricultores y ganaderos se han concentrado a las puertas de la Subdelegación del Gobierno para exigir dignidad para el campo y una apuesta decidida por el futuro de la alimentación.

Movilizaciones en toda España

Las organizaciones profesionales agrarias y Cooperativas Agro-Alimentarias de Jaén han secundado las
movilizaciones convocadas a nivel nacional y que en Andalucía se han desarrollado con normalidad en siete de las ocho capitales, puesto que Sevilla se tuvo que suspender a última hora por las adversidades meteorológicas.

Los tractores y todoterrenos atravesaron Jaén desde dos puntos de concentración: el campo de fútbol de La Victoria y el aparcamiento del tranvía, para quedar aparcados en el Paseo de la Estación, a la altura de la Subdelegación del Gobierno.

Razones

Muchos han sido, de nuevo, los motivos que han hecho salir al campo a la calle. Una de las principales razones ha sido el rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur por la incertidumbre que genera al campo jiennense. Un acuerdo momentáneamente paralizado por la votación del Parlamento Europeo, que ha llevado algunos de sus puntos al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pero que todavía podría entrar en vigor.

Un acuerdo desequilibrado, sin reciprocidad, sin garantías de cumplimiento, que genera una clara competencia desleal, y que, al igual que ocurre con otros acuerdos bilaterales, utiliza el campo como moneda de cambio.

Preocupaciones

Las organizaciones agrarias y cooperativas convocantes también han mostrado su preocupación por la propuesta de la PAC, que recorta el presupuesto y pone en riesgo los fondos destinados a la agricultura, la ganadería y el desarrollo rural, puesto que se reestructura por completo el modelo que tenemos en la actualidad, diluyendo partidas bajo conceptos genéricos vinculados al mundo rural, además de suponer el fin de la singularidad presupuestaria de la PAC.

El incremento de los costes de producción; una excesiva burocracia que complica el trabajo diario de agricultores y ganaderos; la exigencia de más controles para evitar la entrada de alimentos producidos con normas menos exigentes; medidas que garanticen el futuro de la trazabilidad y la seguridad alimentaria; la falta de mano de obra y la necesidad de una apuesta decidida por el regadío de la provincia, han sido otros de los motivos de la concentración.

Mercosur no es la panacea para el aceite

Francisco Elvira, secretario general de COAG Jaén, ha matizado que “Mercosur, por mucho que nos quieran vender, no es la panacea para el aceite de oliva, es mentira. Ni cláusulas de salvaguarda, ni mercado. Los países de Mercosur no tienen cultura del aceite de oliva. Es mentira que el aceite sea el gran beneficiado de Mercosur y, por vender 4 litros de aceite, no podemos sacrificar la agricultura europea. Y por mucho que nos vuelvan a vender que van a poner cláusulas de salvaguarda, no nos sirve. Ya tenemos cláusulas de salvaguarda en acuerdos con otros países como Túnez y no se han aplicado. ¿De qué sirve poner un botón rojo, si no hay nadie que lo pulse?”.